Vivimos en una sociedad estereotipada y llena de prejuicios, en la que todos nos dicen lo que debemos o no hacer en función de lo que ha aprendido, lo que observan en su entorno y en los medios de comunicación y, por último, pese a que debería ser lo primero, la educación que han recibido por parte de sus padres, profesores, compañeros, amigos y familiares.
Una sociedad en la que los hombres deben ser muy hombres, y las mujeres una especie de "Barbie" que haga todo de la casa, se encargue de los niños, escuche al marido, esté a su entera disposición y, al mismo tiempo, esté guapa e impoluta todos los días y a cada instante.
A los niños desde pequeños se les enseña que han de ser duros, fuertes; que no deben llorar ni expresar sus sentimientos así como así; han de regirse por la ley de "diente por diente", si se enfadan y lo expresan lo harán por medio de acciones agresivas que sean físicas hacia personas u objetos (según la situación, su eprsonalidad...). Juegan con coches y a las muñecas no pueden ni arrimarse, pues si le llegan a gustar lo tendrán como "el rarito".
Mientras tanto, las niñas se dedican a jugar a las cocinitas, con muñecas, a simular que son madres Y/ o princesas,...Deben expresar sus sentimientos y pueden llorar cuando les apetezca; son mucho más sensibles que los niños; si se enfadan lo muestran haciendo daño psicológico. Dan más vueltas a todas esas ideas que rondan por sus cabecitas; en lugra de sertan espontáneos e impulsivos como los hombres. Se les enseña a mirar primero por sus seres queridos y luego por ellas mismas; a ser una especie de "esclavas o sirvientas" de su pareja.
Por suerte todo estos no son más que estereotipos y la sociedad comienza a comprender que tan sólo son eso, prejuicios, con los que nos han ido educando a lo largo de los tiempos; los cuales no tiene porque ser así en todas y cada una de las personas. Comienzan a entender que cada uno puede tener sus propias ideaas, su ideología y su forma de ser; que puede gustarnos la personalidad de unas personas y de otras no, o algo que les carectirece; pero cada uno es como es.
Pese a que empiezan a darse cuenta de estas cosas, aún hay gente que no lo respeta ni lo acepta; incluso algunos que siguen educqando sus hijos teniendo en cuenta todas estas ideas; que son repetables; porqué no; pero deberían dar la oportunidad de que, a medida que van creciendo esos a los que se consideran los "peques de la casa", puedan tener sus propias ideas y personalidad; sin intentar imponerle la identidad que te gustaría haber tenido tú o crear una pequeña copia de tí mismo pero en un cuerpo distinto.
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