Nos conocemos desde hace tantos años que ya siquiera recuerdo como nos presentamos el día ni la situación exacta, tampoco si era verano, Semana Santa, Navidad o alguno de esos estupendos puentes que teníamos cuando aún estudiábamos todos y nuestra mayor preocupación era que nos echasen mucha bronca el día en que llegasen las notas a casa; ¡qué mal día aquel!
Sé que rondaba el año 1994 por algo que leí en uno de mis cuantiosos diarios buscando como pudimos llegar a conocernos; pero nada de eso tengo, tan sólo algún comentario de aquel verano y de lo bien que lo pasábamos tu liándote con estas y yo preguntando a ver si querías con Sandra o con Diana. ¡Qué tiempos!
Tengo gravadas en mi memoria todas aquellas horas que pasábamos juntos hablando de temas que nos parecían muy interesantes; contándonos unos secretos súper importantes para nosotros por aquel entonces; ... y de pronto sin más, te volvía a ver y podían pasar uno o dos días sin decirte ni hola. ¡Tonterías de mi infancia, pero en fin....!
También recuerdo las veces que pasabais por mi casa a buscarme para jugar a fútbol en la plaza; cuando dábamos vueltas con la bici, ¡aquella mega bici doble que tenías!; cuando jugábamos a “Beso, verdad, consecuencia o pozo”,...
Recuerdo tantas cosas que tardaría demasiado en poder nombrarlas todas, pero cómo sé que también tu las evocas, no hará falta ni que las mencione.
Lo que nunca se me olvidará serán las noches tumbados en el frontón o en el polideportivo, sobre todo en el segundo sitio; pero todo dependía de lo que nos apeteciese en cada momento; mirando las estrellas, en absoluto silencio, cada uno pensando en sus cosas, pero todos deseando que no se acabase la noche ni el verano, que el tiempo se detuviese y no tuviésemos que separarnos a finales de agosto o principios de septiembre.
Guardo cada una de las cartas que me enviaste; incluidas la foto, la camiseta hecha con una cajetilla de Camel y el colgante negro que me enviaste en algunas de éstas, todo lo tengo como si fuese, y de hecho lo es, el tesoro más preciado de mi infancia, el mayor recuerdo de mi adolescencia y la más inmensa fortuna de mi vida. Para el resto de la gente sólo serían papeles con unas letras impresas en ellos, pero no lo son. ¡Se equivocan!. Cada carta tiene su historia; un motivo por el que escribirla; una batalla plasmada en ella; memorias de nuestra vida. Son el reflejo de sentimientos que nadie se podría imaginar que pudiesen sentirse por recibir una mensaje descifrado en una hojas en blanco, son la evocación de esas emociones aún cuando las volvemos a leer en la actualidad. Son tantas cosas que tan solo nosotros comprendemos, que no sabría explicarlas todas con unas simples palabras. Sencillamente hay que conocerlas y sentirlas para poder descubrir a que me refiero.
Son ya muchas conversaciones; incontables recuerdos; un gran número de cartas; incalculable la cantidad de veces que nos hemos podido llegar a ver; la de veces que hemos estado esperando volver a juntarnos los del pueblo; tener de nuevo nuestras conversaciones que nadie, más que tú y yo comprendíamos. ¿¡Cómo no podían entender que pasásemos horas hablando y que aún así tuviésemos y tengamos otras tantas más que contarnos!? Desde luego, ¡qué gente más rara la del pueblo!, mira que no entenderlo...
Podría decirte muchas cosas y no sabría como, tampoco me entrarían en unas líneas, si quiera en un libro de esos que van por tomos; pero sé que aún nos quedan muchas conversaciones; tenemos que vernos unas cuantas veces más, escribirnos alguna que otra carta; seguir hablando por el messenger (picándonos también porqué no); continuar dándonos consejos que tal vez llevemos a la práctica o no, quién sabe...
Pero lo que si estoy segura que durará, y por mucho tiempo, (tal vez incalculable) es nuestra amistad. No sólo porque nos conocemos desde hace muchos años, o porque nuestra amistad sea un tanto diferente y especial al mismo tiempo; puede que tampoco por el cariño y aprecio que nos tenemos, ni por o bien que nos llevamos o lo mucho que me conoces; sino que porque aún nos queda mucho que decirnos, más aun que descubrir el uno del otro, muchos consejos que darnos, penas y alegrías que escuchar el uno del otro; batallas que contarnos,... No sé, la verdad. ¡Son demasiadas cosas que no tengo palabras para poder expresar todo lo que está pasando por mi mente en estos momentos!
Lo que si te sé decir es que:
· POR TODAS Y CADA UNA DE NUESTRAS CARTAS,
· POR LAS PALABRAS INTERCAMBIADAS,
· POR LAS BATALLAS VIVIDAS,
· POR CONOCERME TAN SUMAMENTE BIEN (pese a que en ocasiones eso me asuste).
· PORQUE A PESAR DE LOS AÑOS Y LA DISTANCIA NO HAYA CAMBIADO NADA
· PORQUE A PESAR DE SABER LO QUE LLEGUE A SENTIR POR TI, NADA CAMBIASE ENTRE LOS DOS, Y SIGAMOS SIENDO GRANDES AMIGOS
· POR HABER ESTADO A MI LADO CUANDO TE NECESITABA, A PESAR DE NO DECIRTE NADA ALGUNAS VECES O SIQUIERA DARTE CUENTA DE ELLO
· POR LOS CONSEJOS DADOS,
· POR SEGUIR SIENDO MIAMIGO PESE A NO SALUDARTE ALGUNAS VECES, NO QUERE DESPEDIRME DE TI, NO CONTESTAR A ALGUNAS DE TUS PREGUNTAS, CAMBIAR DE TEMA CUANDO NO ME ATREVO A DECIRTE ALGO,
· POR SER TAN CARIÑOSOS A PESAR MI FRIALDAD Y BORDERÍA DURANTE AÑOS
· POR SER UNA PERSONA TAN ESPECIAL, FANTÁSTICAS, INCOMPARABLE.
GRACIAS POR TODOS ESTOS AÑOS Y POR DEJARME PASARLOS JUNTO A TI COMO TU AMIGA
Sé que rondaba el año 1994 por algo que leí en uno de mis cuantiosos diarios buscando como pudimos llegar a conocernos; pero nada de eso tengo, tan sólo algún comentario de aquel verano y de lo bien que lo pasábamos tu liándote con estas y yo preguntando a ver si querías con Sandra o con Diana. ¡Qué tiempos!
Tengo gravadas en mi memoria todas aquellas horas que pasábamos juntos hablando de temas que nos parecían muy interesantes; contándonos unos secretos súper importantes para nosotros por aquel entonces; ... y de pronto sin más, te volvía a ver y podían pasar uno o dos días sin decirte ni hola. ¡Tonterías de mi infancia, pero en fin....!
También recuerdo las veces que pasabais por mi casa a buscarme para jugar a fútbol en la plaza; cuando dábamos vueltas con la bici, ¡aquella mega bici doble que tenías!; cuando jugábamos a “Beso, verdad, consecuencia o pozo”,...
Recuerdo tantas cosas que tardaría demasiado en poder nombrarlas todas, pero cómo sé que también tu las evocas, no hará falta ni que las mencione.
Lo que nunca se me olvidará serán las noches tumbados en el frontón o en el polideportivo, sobre todo en el segundo sitio; pero todo dependía de lo que nos apeteciese en cada momento; mirando las estrellas, en absoluto silencio, cada uno pensando en sus cosas, pero todos deseando que no se acabase la noche ni el verano, que el tiempo se detuviese y no tuviésemos que separarnos a finales de agosto o principios de septiembre.
Guardo cada una de las cartas que me enviaste; incluidas la foto, la camiseta hecha con una cajetilla de Camel y el colgante negro que me enviaste en algunas de éstas, todo lo tengo como si fuese, y de hecho lo es, el tesoro más preciado de mi infancia, el mayor recuerdo de mi adolescencia y la más inmensa fortuna de mi vida. Para el resto de la gente sólo serían papeles con unas letras impresas en ellos, pero no lo son. ¡Se equivocan!. Cada carta tiene su historia; un motivo por el que escribirla; una batalla plasmada en ella; memorias de nuestra vida. Son el reflejo de sentimientos que nadie se podría imaginar que pudiesen sentirse por recibir una mensaje descifrado en una hojas en blanco, son la evocación de esas emociones aún cuando las volvemos a leer en la actualidad. Son tantas cosas que tan solo nosotros comprendemos, que no sabría explicarlas todas con unas simples palabras. Sencillamente hay que conocerlas y sentirlas para poder descubrir a que me refiero.
Son ya muchas conversaciones; incontables recuerdos; un gran número de cartas; incalculable la cantidad de veces que nos hemos podido llegar a ver; la de veces que hemos estado esperando volver a juntarnos los del pueblo; tener de nuevo nuestras conversaciones que nadie, más que tú y yo comprendíamos. ¿¡Cómo no podían entender que pasásemos horas hablando y que aún así tuviésemos y tengamos otras tantas más que contarnos!? Desde luego, ¡qué gente más rara la del pueblo!, mira que no entenderlo...
Podría decirte muchas cosas y no sabría como, tampoco me entrarían en unas líneas, si quiera en un libro de esos que van por tomos; pero sé que aún nos quedan muchas conversaciones; tenemos que vernos unas cuantas veces más, escribirnos alguna que otra carta; seguir hablando por el messenger (picándonos también porqué no); continuar dándonos consejos que tal vez llevemos a la práctica o no, quién sabe...
Pero lo que si estoy segura que durará, y por mucho tiempo, (tal vez incalculable) es nuestra amistad. No sólo porque nos conocemos desde hace muchos años, o porque nuestra amistad sea un tanto diferente y especial al mismo tiempo; puede que tampoco por el cariño y aprecio que nos tenemos, ni por o bien que nos llevamos o lo mucho que me conoces; sino que porque aún nos queda mucho que decirnos, más aun que descubrir el uno del otro, muchos consejos que darnos, penas y alegrías que escuchar el uno del otro; batallas que contarnos,... No sé, la verdad. ¡Son demasiadas cosas que no tengo palabras para poder expresar todo lo que está pasando por mi mente en estos momentos!
Lo que si te sé decir es que:
· POR TODAS Y CADA UNA DE NUESTRAS CARTAS,
· POR LAS PALABRAS INTERCAMBIADAS,
· POR LAS BATALLAS VIVIDAS,
· POR CONOCERME TAN SUMAMENTE BIEN (pese a que en ocasiones eso me asuste).
· PORQUE A PESAR DE LOS AÑOS Y LA DISTANCIA NO HAYA CAMBIADO NADA
· PORQUE A PESAR DE SABER LO QUE LLEGUE A SENTIR POR TI, NADA CAMBIASE ENTRE LOS DOS, Y SIGAMOS SIENDO GRANDES AMIGOS
· POR HABER ESTADO A MI LADO CUANDO TE NECESITABA, A PESAR DE NO DECIRTE NADA ALGUNAS VECES O SIQUIERA DARTE CUENTA DE ELLO
· POR LOS CONSEJOS DADOS,
· POR SEGUIR SIENDO MIAMIGO PESE A NO SALUDARTE ALGUNAS VECES, NO QUERE DESPEDIRME DE TI, NO CONTESTAR A ALGUNAS DE TUS PREGUNTAS, CAMBIAR DE TEMA CUANDO NO ME ATREVO A DECIRTE ALGO,
· POR SER TAN CARIÑOSOS A PESAR MI FRIALDAD Y BORDERÍA DURANTE AÑOS
· POR SER UNA PERSONA TAN ESPECIAL, FANTÁSTICAS, INCOMPARABLE.
GRACIAS POR TODOS ESTOS AÑOS Y POR DEJARME PASARLOS JUNTO A TI COMO TU AMIGA
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